A la hora de afrontar una reforma en la que queremos utilizar alicatado debemos decidir muchos aspectos sobre la marcha. Por mucho que lo tengamos en nuestra cabeza, cuando ya nos hemos metido de lleno hay momentos donde lo que hagamos marcará definitivamente el ambiente de una habitación.

Esto ocurre con los alicatados de las paredes. Porque una vez que lo hayamos hecho, es una decisión que no tiene vuelta atrás.

Por eso, asegúrate de cómo quieres que sea el resultado final antes de lanzarte.

Y tenemos una buena noticia: después de varios años donde el alicatado quedó relegado a un segundo plano, los nuevos materiales y diseños nos permiten alicatar paredes sin que parezca el baño o la cocina de nuestros padres.

Si te apetece, tienes mil opciones donde elegir. Eso sí, apúntate las tendencias que te vamos a contar en este post y tendrás paredes para rato.

En el alicatado de cualquier pared, el azulejo de color claro nunca falla

Aunque pueda parecer aburrido, la primera regla a la hora de elegir los azulejos para el alicatado es, si no estás muy seguro, no arriesgar.

Y en este sentido, lo mejor será siempre un azulejo de color claro e incluso blanco.

Para eso los escandinavos son los expertos y sacan luz y brillo de donde no lo hay. Fíjate en estos baños alicatados a base de blanco.

Una buena opción es jugar con el relleno o sellado entre las juntas de las baldosas, también llamado rejunte.

Si la baldosa es blanca, utilizando el color negro o gris oscuro para este sellado conseguiremos un ambiente más sofisticado y con un punto nórdico interesante.

En cambio, si queremos que pase desapercibido, nada como ponerlo de color blanco y muy fino para que la pared parezca que es totalmente lisa.

Otra alternativa es elegir un azulejo con brillo. Con eso conseguirás que la habitación parezca mucho más amplia y ganarás metros visualmente. Es como colocar un espejo ya que multiplica la luz.

En cambio, si se trata de un espacio que es lo suficientemente grande, puedes permitirte utilizar baldosas mate. En ese caso el ambiente parecerá más sosegado y neutro.

Normalmente utilizamos azulejos en las zonas húmedas de la casa, es decir, en cocina, baños, lavadero y todas aquellas paredes que estarán constantemente en contacto con agua. Y aunque cada vez hay más materiales y alternativas, lo cierto es que una pared alicatada es la mejor solución.

El tamaño de los alicatados sí que importa, y mucho

Al elegir el formato para cada estancia, lo primero que debemos tener en cuenta es el tamaño de la habitación.

Si es grande no hay ningún problema. Todo va a quedar bien.

Pero si es pequeña, algo más habitual, entonces es muy importante dar con el formato adecuado del azulejo.

Una plancha rectangular grande servirá para paredes amplias, pero no para otras más pequeñas.

Si necesitas hacer muchos cortes para que encaje, entonces no servirá.

Lo bonito de esos formatos XXL es que queden enteros, y la tendencia es que se coloquen alineados y con un rejunte apenas visible, muy fino y del mismo color.

Ten cuidado a la hora de elegir el tamaño porque la primera regla es que si es un azulejo grande, no deberías tener que recortarlo. Si es así, entonces debes utilizar baldosas más pequeñas. Pero no te preocupes. Hay modelos bonitos, con diseños modernos y atractivos.

En estos casos, una buena elección es darle tratamiento de spa con unos azulejos tipo gresite. Es más, al venir dispuesto en mallas, es de fácil aplicación y soluciona cualquier rincón por pequeño que sea.

¿Qué paredes alicatar y hasta qué altura?

Elegir las paredes y la altura hasta la que las vamos a alicatar son algunas de las grandes dudas.

Nuestro consejo es que el azulejo se coloque lo más cerca posible de los grifos, fregaderos, lavabos, ducha e inodoro. Ya que vamos a alicatar, debemos aprovechar los beneficios que tiene un buen azulejo a la hora de su resistencia a la humedad, salpicaduras y limpieza con detergentes.

No nos olvidemos que la higiene en esas zonas es muy importante y el alicatado permite que la limpieza sea la adecuada.

Pero una vez que hemos cubierto esas áreas, ya no es necesario continuar con el alicatado desde el suelo hasta el techo. De nuevo las tendencias nos indican que los alicatados pueden quedar a media altura, permitiendo jugar con otros recursos decorativos como papel pintado o pintura. Eso sí, que sea resistente a la humedad que se generan esas estancias.

»También te puede interesar: Vuelve la moda del papel pintado

Así que ya sea para dar un toque nórdico y limpio a tu nuevo baño o cocina, como si lo que buscas es un ambiente tipo hotel, sereno y neutro, el alicatado es una opción renovada que este año vuelve fuerte en decoración.

Por tanto, si este años te lanzas a este estilo de decoración, alicata cualquier otra pared, como la entrada principal o un paño que separe distintos ambientes. Un alicatado es una buena elección que le subirá el tono a tu hogar.

¿Te animas a alicatar tu vivienda?

Posts que también te gustarán