Vivir en una casa con vistas al mar es un auténtico sueño hecho realidad para muchas personas. La amplitud de la imagen, la sensación de libertad y la belleza que puede aportar al interior del hogar son elementos de gran valor que hay que saber aprovechar y potenciar escogiendo la decoración más adecuada para ello.

Acudir a profesionales y contratar servicios integrales de interiorismo solicitando el consejo de los que más saben para conseguir el éxito en la decoración del hogar. Sin embargo, para potenciar ese valor añadido que el mar ofrece bastará con aplicar los siguientes puntos.

La importancia del color

Los tonos claros ayudan a favorecer un interior luminoso y hace posible que la luz de la costa entre en el hogar prolongando la sensación del paisaje hacia el interior. Este hecho se puede potenciar utilizando tonos azules y algunos toques cálidos que ayuden a enfatizar.
Los elementos de formas orgánicas las cuales se convertirán en una extensión del paisaje que se ve tras la ventana consiguiendo una armonía excelente entre interior y exterior. La comunión con la naturaleza que se busca en este estilo debe favorecerse con la presencia de elementos naturales como la madera, fibras como el esparto o el mimbre.

Si lo que queremos es potenciar la belleza del paisaje exterior parece evidente que las ventanas se deben liberar de elementos que las cubran. Dejar ver el mar desde cualquier lugar de la habitación será el factor clave que dé sentido a este tipo de decoración de interiores. En busca de algo de privacidad, se pueden colocar finos visillos de tonos claros que queden al margen cuando se desee y cubran la ventana en el momento indicado sin interferir en la entrada de luz.

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