El color-block es una tendencia que volvió con fuerza a mediados del año pasado y que este 2018 se impone abarcando cada vez más ámbitos.

Lo vimos por primera vez en la moda y desde entonces es imposible que no aparezca en los lugares más insospechados:

El colorblock lo podemos encontrar en accesorios, maquillaje…. ¡hasta en la decoración de interiores!

Esta técnica crea contrastes impactantes y muy llamativos, no aptos para los que prefieren vivir en hogares sobrios. A su vez, el toque chic y de vanguardia de esta tendencia convierte cualquier estancia en una verdadera obra de arte.

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Por eso resulta muy importante que conozcas todos los secretos del color blocking y puedas animarte a ponerlo en práctica en cualquier ámbito de tu vida, también en tu hogar.

Qué es el color-block

El color-block o colorblock es una tendencia que consiste en realizar contrastes con bloques de color lisos.

La disposición de estos bloques es totalmente al gusto:

Pueden delimitarse con líneas rectas o curvas, aunque sin duda las franjas horizontales son uno de los formatos preferidos.

Esta tendencia resurgió en el mundo de la moda hace unos cuantos meses. En este ámbito es frecuente utilizar diferentes texturas para enfatizar los contrastes.

Es fácil encontrar prendas monocromáticas o piezas de ropa cuyo estampado es una inspiración que viene de esta técnica, pero lo más habitual y cómodo de llevar es optar por accesorios que siguen la tendencia.

Las características principales del color blocking

Lo más básico para hacer color-block en interiorismo con éxito es tener algunos conocimientos de teoría del color. Esto es así porque una de las opciones que más triunfan en esta tendencia es contraponer los colores que más contraste ofrecen, es decir, los complementarios.

Los colores complementarios son aquellos que se encuentran en extremos opuestos en la rueda cromática, siendo la combinación de morado y amarillo la que ofrece un mayor contraste. No obstante, esta es una opción muy fuerte y llamativa, por lo que hay otros criterios de contraposición de colores que también puedes usar.

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Puedes probar a confrontar colores de la gama cálida con los colores fríos, u optar por juntar tonos opacos con otros muy luminosos.

Si todavía no te atreves a hacer grandes contrastes, puedes combinar un color vivo (como un amarillo o un rojo) con un tono neutro (negro, blanco, gris o beige).

Las combinaciones de colorblock

Una vez conoces los básicos de la teoría del color, puedes dejarte llevar por tus conocimientos recién adquiridos o por tu instinto. Aunque la opción para ir sobre seguro es optar por aquellos contrastes que están más de moda.

Entre ellos destacan sin duda los tonos pastel. La decoración de interiores en estos tonos es un clásico del estilo vintage, otra tendencia que puedes adoptar junto al color blocking.

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La combinación de elementos en tonos menta con otros en una tonalidad rosa pastel o en un salmón claro es la favorita para los que buscan luz ante todo.

Como el rosa está de moda, también puedes combinarlo con verde, para un contraste primaveral ideal para las habitaciones de los pequeños.

Si buscas algo sofisticado, apuesta por verdes o azules profundos en contraposición con algún tono neutro para decorar una estancia elegante.

Poner en práctica el color-block en nuestro hogar

Pero llega la hora de poner en uso tus combinaciones de colores favoritas, ¿cómo llevamos el color blocking a cabo en casa?

Muchas personas optan por dividir en bloques de color una pared. Pero esta, sin duda, es una opción muy atrevida que puede no ser apta para cualquiera.

Una forma de dar una apariencia distinta a las proporciones de tu casa es escoger dos colores con un alto contraste, uno para cada pared que forma una esquina, por ejemplo.

Si te interesa especialmente el estilo vintage puedes probar a cambiar el color de la pared haciendo una franja horizontal diferenciada. Puedes ponerla en la parte superior o en la inferior de la pared, según tu gusto personal.

Pero el color blocking no se queda solo en la pintura de la pared. Escoge paredes de colores lisos y pon un punto de color con el mobiliario. También puedes poner el énfasis en algún mueble en específico, para dar dinamismo a la estancia sin recargar el estilo.

No olvides combinar los colores de los muebles entre sí y distribuirlos por la estancia de forma que se acentúen sus contrastes.

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Si todavía no te atreves a trabajar con elementos demasiado llamativos, puedes probar a introducir el color blocking en tu hogar poco a poco a través de accesorios y elementos de menor tamaño.

¿Quieres dar un toque artístico y luminoso al lugar en el que vives? Entonces no dudes en ponerte en contacto con un interiorista especializado en esta tendencia para poder adaptarla a las características de tu casa. Sácale el mayor rendimiento posible al espacio de que dispones con el color-block.

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