Es frecuente pensar que el color negro en decoración es prácticamente un tabú. Se trata de un tono muy arriesgado por sus características específicas y, a pesar de su gran elegancia y sus enormes ventajas a nivel estético, no son muchas las personas que se deciden a utilizarlo como protagonista cromático esencial.

Pero no hay que demonizar ningún color y menos aún el negro, se trata de un tono que se encuentra en auge como tendencia en el diseño de interiores y su uso se presenta como un valor añadido en la temporada de otoño e invierno. Para saber cómo usar este arriesgado tono sin perder la luz de una habitación y conociendo los límites de sus posibilidades, es interesante tener en cuenta una serie de consejos sencillos que eliminan la negativas cualidades comúnmente atribuidas a este elegante color.

Al contrario de lo que se suele pensar, el color negro no eclipsa al resto de la decoración. Más bien resulta el efecto contrario, el fondo oscuro y neutro de una pared negra o de un suelo de igual color permiten que destaquen con especial fuerza los otros tonos aportando una apariencia viva de contraste e interés marcado por la originalidad.

Los tonos oscuros en proyectos de interiorismo

El secreto del éxito en la utilización de este oscuro tono para el diseño y la decoración de interiores es saber combinarlo con tonos claros buscando el equilibrio. Igualmente, no se debe olvidar nunca la importancia de una buena iluminación que logrará mejores resultados si se trata de luz natural o luminarias de tono blanco y frío.

La combinación cromática con el negro puede ser prácticamente infinita, sin embargo, el conjunto estrella en este sentido es la unión con el blanco para conseguir un aspecto moderno que alude al estilo vintage de los años 60. Para conseguir una integración perfecta de ambos tonos sin notas discordantes es preferible optar por un tono gris claro en lugar de un blanco puro.

La utilización de un tono tan oscuro en la decoración de una estancia está especialmente recomendado para habitaciones grandes y bien iluminadas o espacios comerciales, sin embargo, con un uso diseñado para cada espacio y enfatizando la importancia de la luz, el negro también puede resultar una elección muy interesante para habitaciones más reducidas. Una vez más, el secreto del éxito será agregar notas de luz a través del color blanco, abogar por los diseños limpios de aire minimalista y apostar con fuerza por la luz natural.

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