Prácticamente en todos los hogares se pueden encontrar cuadros como elementos decorativos y esto es debido, por un lado a la tradición y por otro a las características propias de estos objetos que les otorgan una gran capacidad de ornamentación al mismo tiempo que ofrecen una notable diversidad en estilos, colores y formas.

Pero, a pesar de tratarse de un elemento común que todo el mundo tiene en casa, el cuadro para decorar no siempre resulta un éxito al intentar integrarlo en un estilo decorativo concreto. Para conseguir la armonía buscada, el contraste, la belleza o la perfecta conjunción entre el diseño de interior y los cuadros utilizados es conveniente tener en cuenta algunos consejos que facilitarán, no solo la elección de los cuadros más acertados para cada estilo decorativo, sino también la forma de situarlos y combinarlos entre ellos.

El atrevimiento y la experimentación son muy recomendables a la hora de convertir una sencilla y sobria decoración con cuadros en un estilo más moderno, personalizado y particular. No dudes en aunar distintas formas como los tradicionales marcos cuadrados con algunos adornos que aporten un toque de distinción. También puedes combinar colores optando por un tono protagonista y añadiendo algún marco en otro matiz o integrar unas formas dentro de las otras para lograr un efecto más destacado.

Como en todos los elementos de la decoración, la clave para conseguir un resultado exitoso se encuentra en el equilibrio estético. Según esta afirmación, es conveniente buscar cierta simetría, elementos de unidad del conjunto o un leit motiv que convierta la decoración en un único conjunto huyendo siempre de la mezcla ecléctica y desordenada de elementos que, sin un criterio bien definido, se convierten en un desastre a ojos de un decorador. Aplicando este criterio a la decoración con cuadros, es interesante mantener las proporciones equilibrando las distancias entre un objeto y el siguiente. El color, como se ha mencionado anteriormente, también es un importante factor que ayuda a unificar.

Uno de los elementos más atractivos de la decoración con cuadros es, además del factor económico, la diversidad y la amplia capacidad de adaptación a los gustos más personales. Así, desde la decoración más clásica hasta los más interesantes diseños contemporáneos o los estilos de carácter más personalista, todos pueden encontrar los cuadros que los complementen aportando valor y creando un atractivo punto de interés.

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