Un aspecto altamente atractivo de la decoración de interiores es su alta capacidad para convertirse en una forma de expresión de la personalidad y los intereses de quien la diseña o la vive. Teniendo en cuenta este factor, en esta entrada queremos prestar atención a un estilo muy particular dedicado a un tipo de público muy concreto.

Todos los amantes del cine y aficionados a este arte de la actualidad disfrutarán de algunos de los trucos y consejos que pueden convertir la decoración del hogar en el entorno más atractivo para ellos.

Para conseguir un verdadera decoración de cine, en una estancia concreta hay que centrar la atención en las piezas y elementos que configuran la decoración. Desde objetos originales conseguidos en subastas y utilizados en su momento en algún rodaje, hasta pequeños detalles alusivos a cualquier film y cargado de sutileza, cada uno de los elementos añadidos a este tipo de ornamentación debe tener una finalidad concreta para integrarse en su cinematográfico entorno.

Una de las formas más sencillas y claras de aludir al cine con la decoración es optar por los pósteres y láminas con carteles de nuestras películas favoritas. Este sencillo consejo de decoración se puede llevar un poco más allá e imprimir láminas con escenas concretas de esos filmes más apasionantes. Para enmarcar los carteles es recomendable optar por la sencillez para que el protagonismo recaiga exclusivamente en el elemento cinematográfico. Así, los marcos finos y de acabado liso con colores planos son la opción más acertada. Para aquellos que deseen añadir un plus de modernidad y elegancia se beneficiarán de los montajes sin marco ya sea con estructura abierta a modo de lienzo o protegiendo la lámina tras un vidrio el cual, además, potenciará el contraste y la intensidad de los colores.

Este excelente recurso decorativo siempre resulta un éxito en una ornamentación ideada por y para amantes del cine, sin embargo, conviene recordar que el exceso no es positivo y que se debe dosificar la cantidad de láminas dispuestas en cada habitación. En un dormitorio o un salón amplio se puede añadir un gran póster central y, si hay espacio suficiente para ello, añadir alguno más pequeño y discreto que ya deberá situarse en otra pared.

En este tipo de ornamentación no deben faltar los detalles, así, lo que en un interior clásico sería un jarrón o una pieza de porcelana, en este cinematográfico diseño se optará por una claqueta, una lata antigua de negativos o réplicas de elementos que aparezcan en cada filme.

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