El salón es, generalmente, la primera habitación que ven tus invitados al entrar a tu hogar, y el sofá es el elemento más grande y visible de todo el lugar. Si bien es el centro de atención de tu sala de estar, todos los elementos que se encuentren en este lugar deben coexistir entre ellos. No se trata nada más de escoger el sofá que esté más a la moda, sino el que más se adapte al espacio y al diseño de tu hogar.

Un sofá de acuerdo a tu estilo

Si tu objetivo en la decoración del salón es que éste se vea armonioso, no puedes combinar, por ejemplo, un sofá estilo 1800 con otros muebles tipo puffs. Nuestra recomendación, es que si vas a realizar una reforma en tu casa, tienes pensado un proyecto de interiorismo o estás por mudarte, tomes muy en cuenta si el diseño del sofá que quieres combina con el resto de la decoración.

¿Buscas un estilo más clásico? Los sofás de tela entonces son perfectos para ti y además, son muy fáciles de limpiar y vienen en gran variedad de estampados y colores. En cambio, si quieres que tu decoración sea más moderna, los sofás de cuero o piel son la opción ideal. Aunque su mantenimiento es un poco más difícil, vale la pena un poco de esfuerzo para darle ese toque elegante a tu salón.

Los gustos son muy amplios y cada quien tiene derecho de escoger lo que más le guste y le acomode. Sin embargo, hay ciertas características que todo buen interiorista te va recomendar antes de que elijas el sofá ideal.

¿Cómo elegir el mejor sofá?

Primero que nada, debes estar consciente del espacio que dispones en tu salón, de esta forma podrás escoger un sofá que no sólo sea hermoso, sino útil.

Si tu hogar es grande, un sofá de más de 3 puestos puede ser muy práctico, mientras que si es pequeño, los sofás esquineros son la mejor opción, ya que te ayudan a aprovechar mejor el poco espacio disponible. Para los salones pequeños también son excelente alternativa los sofás de 2 o 3 puestos, pegados a las paredes, o un sofá cama que te permita recibir más visitas. Y para ambos casos, los sofás hechos a medida también resaltan como una alternativa perfecta, al adaptarse exactamente al espacio, exigencias y gustos.

En cuanto a los materiales del sofá, ya sabemos que pueden ser tejidos de tela o cuero, pero no hemos hablado de su interior.

Un sofá puede estar relleno de látex, espuma o incluso plumas. El látex es muy resistente y duradero, y lo mejor de todo es que no acumula polvo. La espuma, en cambio, es mucho más económica pero no es tan cómoda como parece, ya que puede generar alergias. Por último, los sofás de plumas son extremadamente cómodos, como sentarse en una nube, pero son muy delicados y pueden deformarse con el uso.

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