El estilo vintage se ha popularizado en los últimos años y ha dado un toque elegante y selecto a todos los ámbitos del diseño, la moda y la decoración.

La esencia del estilo es distinguida, bohemia, romántica y evocadora de tiempos pretéritos y con clase.

Es habitual su combinación con accesorios más modernos y vanguardistas para crear una atmósfera acogedora y con mucha personalidad.

La palabra vintage es un término inglés que proviene del latín vindemia. 

La expresión aludía al año al que pertenecía una cosecha, sobre todo en aquello relacionado con los buenos caldos, de ahí que se relacione con objetos de calidad, cierta casta y antigüedad.

» También te puede interesar:  Decorando al estilo mediterráneo

¿Qué es la decoración vintage y cuáles son sus orígenes?

Se considera que algo es de estilo vintage cuando no puede catalogarse como una antigüedad, pero que aún así tiene el suficiente tiempo como para estimar que el paso de los años ha hecho que incremente su valor. Es una manifestación de la cultura posmoderna, que mira hacia al pasado con nostalgia.

La tendencia vintage en el ámbito del interiorismo es posterior al éxito que experimentó en el mundo de la moda (a principios del siglo XX).

Piezas como la silla Tulip de Eero Saarinen, la Eames Lounge de Charles & Ray Eames o la lámpara de suspensión de Poul Henningsen, son consideradas como obras de indudable valor artístico hoy en día.

Es necesario aclarar que una pieza no es de estilo vintage por el mero hecho de ser antigua. Será posible catalogarla como tal, siempre y cuando el paso del tiempo haya dejado en ella sus huellas y pueda contar una historia por sí misma. Es decir, es necesario que tenga:

  • Calidad
  • Historia
  • Diseño
  • Cierta edad

Elementos presentes en la decoración vintage de interiores

Serie de piezas y acabados básicos recurrentes que caracterizan este estilo

– Mobiliario: los muebles son la pieza clave, aunque existen muchas posibilidades capaces de evocar este estilo.

Nos podemos decantar por aquellos más naturales y románticos, que se valen de la forja y la madera decapada, o por los más modernos de superficies plásticas o lacadas.

– Textiles: la elección de los textiles depende mucho del efecto final que se desee conseguir.

Para ambientes delicados, es preferible decantarse por colores claros, empolvados y pastel con texturas ligeras y naturales. Importante que no falten los estampados en almohadones, cortinas, tapizados o edredones.

» También te puede interesar: Decoración con textiles para el otoño

– Paredes: el blanco es la base, pero los papeles decorativos acaparan protagonismo y otorgan el toque distinguido y personal necesario.

– Iluminación: lágrimas de cristal, lámparas de araña y pantallas textiles. Las bases metálicas son muy características, así como las lámparas de pie tipo foco.

Flores y plantas: no pueden faltar en ninguna habitación. Acentúan la sensación de calma y paz, así como otorgan personalidad y estilo a cualquier rincón.

– Elementos decorativos: suelen ser los que dan el toque final, los responsables de marcar la diferencia.

Madera, madera y más madera… Una mesa espectacular, unas cajas para guardar revistas, una bandeja sobre una mesita de cristal, un taburete que hace las veces de mueble auxiliar. La madera aporta calidez, carácter y ese aire nostálgico tan característico de ese estilo.

No podemos olvidar situar algunos objetos de mimbre (un puff, una lámpara, un revistero…), ya que es fácil de combinar y aporta confort a cualquier estancia.

También deben estar presentes, sin duda alguna, las jarras y los jarrones de cristal (trasparentes o de colores), las damajuanas y las botellas de diferentes tamaños y formas que hagan las veces de floreros…

Baúles, relojes antiguos, un globo terráqueo, espejos… En la proporción adecuada y siempre sin abusar, son complementos perfectos que terminan de componer la imagen.

Principales tendencias de la decoración estilo vintage

En la actualidad nos dirigimos claramente hacia una inteligente y equilibrada mezcla de estilos, que aporten aquello que les sea más representativo sin perder de vista que el conjunto sea armónico y equilibrado.

Romántico vintage

Delicadeza, sencillez y sofisticación.

Retro Vintage

Colores vivos y mucha geometría.

Vintage ecléctico

Sinónimo de mezcla y atrevimiento al combinar.

» También te puede interesar: Eclecticismo en decoración de interiores

Vintage Industrial

Madera, hierro, acabados naturales, cemento y ladrillo.

» También te puede interesar: Decoración de estilo industrial para casas con personalidad

Shabby Vintage

Femenino, estudiadamente desaliñado.

Se trata de armonizar estilos, de complementarlos y de que las características propias de cada uno potencien las del resto:

El toque desaliñado pero estudiado del shabby, el contraste de colores del aire retro y sus formas geométricas o la estética loft del estilo industrial… Todo ello en combinación con ese aire elegante, nostálgico y delicado del vintage.

Una encuesta reciente ha puesto de manifiesto que la decoración vintage gusta, y mucho… Pero la mayoría lo prefieren combinado o suavizado. Es decir, el uso exagerado puede llegar a cansar o saturar.

Si sabemos dar con el punto de equilibrio entre los diferentes estilos y encontramos el mejor modo de coordinarlos y potenciarlos, lograremos que en nuestro hogar se respire un ambiente cálido y personal que hará las delicias de cualquier invitado.

¿Estilo Vintage puro? ¿Shabby Vintage? ¿Vintage boho? Tantas opciones como modos de entender los espacios y la decoración. ¿Cuál de ellos te enamora?

Posts que también te gustarán