Cuando el frío del otoño empieza a acercarse los textiles cobran protagonismo en las casas. Se trata de una forma interesante y sencilla de cambiar el aspecto de una habitación que aporta un toque de calidez y permite renovar la decoración sin hacer una gran inversión. Aunque esta técnica de jugar con los tejidos puede ser útil para prácticamente cualquier estancia del hogar, lo cierto es que en el dormitorio es donde mayor capacidad ofrece gracias a la notable importancia de la cama como centro principal de la composición.

Colores y texturas

La combinación de los factores color y textura es la clave para conseguir ese cambio en la decoración de la habitación a través de los tejidos. Con una decoración para otoño en tonos neutros, este juego de interiorismo da un resultado excelente ya que los puntos principales de interés recaerán en los tejidos que se introduzcan.

Así, con la llegada del otoño se puede apostar por un cambio en la funda nórdica, la manta a los pies de la cama, las sábanas, así como cojines, almohadas, cortinas y alfombras. Guardar los finos y ligeros tejidos del verano con sus claros y luminosos colores para sustituirlos por otros algo más cálidos como los tonos tierra, rojos o naranjas será una forma excelente de dar un giro al aspecto general de una estancia. También dan un excelente resultado los azules opacos y los distintos tonos de gris que permiten ampliar el rango de combinación con otras tonalidades presentes en la habitación.

Tejidos para esperar la llegada del invierno

Con tejidos algo más pesados y una textura más evidente se consigue acercar la habitación a un aspecto más acogedor y preparado para la posterior entrada del invierno. Los tejidos gruesos son los más apropiados para estos entornos por su tierna calidez. Así, las mantas de lana tejidas de forma artesanal son aliados perfectos que, además, añaden textura y llaman a acurrucarse en ellas.

En este mismo sentido juegan un papel importante los tejidos aborregados y, por supuesto, los esponjosos nórdicos que ofrecen una amplia diversidad de diseños en sus fundas para cambiar rápidamente y con total facilidad dando un nuevo look a la decoración del dormitorio.

Las alfombras de pelo bajo los pies de la cama ayudan también a conseguir ese toque cálido en el conjunto general. Siempre es interesante combinar estos elementos, buscando el límite más adecuado, con las cortinas, con tendencia más pesada que las usadas en época estival, los cojines que aportan toques diferenciados dentro del conjunto, así como otros elementos como caminos de mesa o tapices que cubran de tejidos algún mueble o pared.

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