A la hora de hacer una reforma en el hogar se vienen a la cabeza un montón de alternativas, entre las cuales a veces nos cuesta mucho discernir cuál es la mejor.

Existen cientos de materiales, diseños y formas de instalación, de las cuales, algunas se adaptan mejor que otras a nuestras expectativas. Sin duda, lo mejor para decidirse por una u otra será poseer la mayor cantidad de información posible sobre cada alternativa, intentando llegar a conocer el mayor número posible de ellas.

Si en tu caso estás pensando en hacer una reforma en tu baño, hoy en este post te traemos información sobre un material muy novedoso en este sector: los suelos vinílicos para baños.

¿Qué son los suelos vinílicos para baños?

El suelo vinílico (también podemos encontrar que en algunas fuentes lo denominan suelo de PVC) es un tipo de revestimiento de material plástico que se instala en una lámina continua. Esto es, una única lámina de PVC cubrirá todo el suelo, no lleva recortes entre medias.

Este tipo de material se empezó a utilizar para el revestimiento de suelos como sustituto del linóleo, un material ampliamente utilizado antiguamente para cubrir los suelos.

Tiene unas propiedades muy similares a este material, pero incorpora ventajas como una mayor durabilidad y resistencia, además de presentar un comportamiento menos inflamable.

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Se trata de un producto sintético, que presenta características similares a los materiales plásticos. Entre las principales características cabe destacar que se trata de un suelo continuo -como hemos mencionado antes-, pero también se puede encontrar la presentación en losetas, es decir, piezas individuales de suelo vinílico, más duras y rígidas que se instalarán haciendo una composición de estas hasta cubrir el suelo, constituyendo únicamente un revestimiento exterior que necesitará de otro material de soporte.

Otra de las presentaciones de este material existentes en el mercado es el suelo semiconductivo, el cual permite el paso parcial de energía eléctrica a través de este, permitiendo la distribución de la tensión estática sobre él.

Es un tipo de suelo que limita las interacciones electrostáticas en los lugares donde esté instalado.

¿Qué ventajas ofrecen los suelos vinílicos para baños?

El repunte de este tipo de suelos en el mercado se debe a que presenta una serie de ventajas que lo hacen muy competitivo respecto a otro tipo de materiales.

Las 5 ventajas más destacables las enumeraremos a continuación:

  1. Este material presenta una alta resistencia a la abrasión, permitiendo así que los suelos sean más duraderos y se mantengan en perfectas condiciones durante más tiempo. Esto es interesante en habitáculos como los baños, ya que requieren una limpieza habitual con productos químicos, a los que otros tipos de materiales presentan mayor sensibilidad que los vinilos para baños.
  2. Es caliente y suave al tacto, lo cual puede resultar muy agradable después de una ducha caliente, o al acudir al servicio por las mañanas.
  3. Tiene un precio económico, resultando uno de los materiales más baratos para suelos de baños.
  4. Su instalación es sencilla y no requiere de obras de albañilería, al contrario que las baldosas por ejemplo, que requieren de la utilización de cemento para su instalación, y es necesario picarlas para retirarlas, con las consiguientes molestias que esto conlleva, como ruido, polvo o suciedad.
  5. Se puede encontrar una amplia variedad de diseños, adecuándose a la estética de cada hogar y persona. No importa si te gusta lo minimalista o buscas algo más completo.

¿Qué hay que hacer para instalar suelo vinílico en el baño?

Una vez conocidas las principales características y ventajas, te interesará saber cuáles son los pasos a seguir para poner suelo vinílico en el baño.

Pues bien, la instalación de este tipo de suelos es sencilla. Este material se presenta en forma de finas láminas de PVC, que presentan la posibilidad de colocarse sobre el pavimento instalado anteriormente en el suelo del baño. Lo único necesario para que esto sea posible es que el pavimento anterior esté nivelado, ya que al ser una fina lámina no modificará la forma del suelo anterior.

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Una vez sabido esto, lo único que hay que hacer para proceder a la instalación es recortar la lámina a la medida de la habitación y encolarla sobre el pavimento. Una vez que el pegamento haya secado, el nuevo suelo estará listo y el baño preparado para su uso.

Consejos de mantenimiento de los vinilos para baños

Si bien este tipo de suelos presenta muchas ventajas, es importante saber también que su mantenimiento requiere una limpieza habitual, ya que por su naturaleza plástica retendrá fácilmente el polvo y otras sustancias.

Este suelo se limpiará de la forma habitual, evitando encerados e intentando utilizar productos con PH neutro, ya que algunos productos de limpieza pueden resultar abrasivos.

Ahora que ya conoces todo lo que tienes que saber sobre este tipo de suelos, ¿te animas con los suelo vinílicos para baños sin necesidad de obras?

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