Dada la cantidad de tipos de pintura para pared existentes en el mercado, la decisión de cuál aplicar en cada estancia de tu hogar puede generarte muchas dudas. Y más, si tienes en cuenta la importancia del color y la textura de las paredes, pues serán uno de los elementos que marcarán el estilo decorativo de la vivienda.

A continuación, te presentamos las claves sobre las diferencias y los usos más adecuados de cada tipo de pintura, para que saques lo mejor de ella a nivel práctico y decorativo y el resultado sea todo un éxito.

Distintos tipos de pinturas para casas

Hay varios parámetros a tener en cuenta a la hora de seleccionar el tipo de pintura que aplicar en cada caso. La composición, la cubrición, el tiempo de secado o la lavabilidad son algunos de los más importantes.

Composición

Por lo que respecta a la composición, cabe destacar que hay pinturas con base al agua y otras con base solvente. Las acuosas son las más indicadas para utilizar en la mayoría de las estancias interiores de la casa, pues el olor es mucho menos intenso y respirarlo es menos tóxico.

A la hora de limpiar los útiles de la pintura y las superficies que hayas podido salpicar, el agua será suficiente para diluir los restos.

Sin embargo, tanto para exteriores como para baños y cocinas se aconseja el uso de tipos de pinturas con base al disolvente, puesto que ofrecen una mayor resistencia a los cambios de temperatura, a la humedad y los vapores y a la incidencia de los fenómenos atmosféricos.

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Dada su composición, que incluye disolventes, el olor es más intenso y será necesaria una buena ventilación de las áreas en las que se haya aplicado. Esta vez, para eliminar los restos de herramientas y superficies deberemos recurrir a disolventes.

Cubrición

En el envase de cada pintura aparece especificada la capacidad de cubrición, representada en los metros cuadrados de rendimiento (para que te hagas una idea aproximada, la media se establece en unos 10 m2 por litro de pintura). No es un dato desdeñable, puesto que en base a él sabremos cuánto nos va a cundir un bote y si serán necesarias varias pasadas de pintura o no.

En este punto, también es importante valorar en qué condiciones se encuentra la superficie que quieres cubrir, puesto que la cubrición siempre será mejor en una pared ya preparada: limpia de suciedad, con los poros cerrados, sin desconchados, etc.

Tiempo de secado

Factores como la composición, las medidas de la superficie a pintar o las posibilidades de ventilación serán determinantes para establecer el tiempo de secado de una pintura.

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Por lo general, una pintura con base acuosa secará antes que una con base disolvente y, a pesar de que antes eran necesarias varias pasadas para que el resultado fuese óptimo, el mercado ofrece ahora muy buenos productos que requieren cada vez menos pasadas de pintura, con lo que se acortan considerablemente los tiempos.

Lavabilidad

En cuanto a la posibilidad de poder limpiar las paredes para mantener el mayor tiempo posible su aspecto impoluto, cada tipo de pintura también presenta una determinada resistencia a esa limpieza.

Existe una normativa que obliga a clasificar las pinturas según su resistencia al frote húmedo y su lavabilidad. Por ello, debes fijarte en los envases de cada pintura para saber si se trata de una pintura lavable o no y en qué grado.

Por razones obvias, esta característica adquiere mayor importancia si quieres pintar zonas de mucho paso o especialmente vulnerables a las manchas (como, por ejemplo, la cocina o la habitación de los niños).

¿Qué tipos de pinturas para interiores hay?

Ya hemos visto qué tipos de pinturas hay en función de ciertos parámetros esenciales que marcarán el resultado y la durabilidad de la pintura de nuestros hogares.

Nos centraremos ahora en la pintura de interior que, además de cumplir una función práctica e higiénica, tiene una importancia capital en la decoración de la casa.

Los acabados de pintura en interiores

La pintura de acabado mate no presenta brillo y es ideal para disimular imperfecciones en paredes irregulares. Mientras que la satinada tiene ciertos reflejos y es más fácil de limpiar.

Y, cómo no, vamos a hablar de los colores. Normalmente la elección del color acapara toda nuestra atención. Efectivamente, es muy importante, pero como hemos visto no es lo único a tener en cuenta. En líneas generales, lo más inteligente es optar por colores claros si se busca potenciar la luminosidad, recurriendo a los colores más atrevidos en determinadas zonas para hacer que resalten.

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Y el catálogo de texturas y acabados especiales es interminable. Si buscas dar personalidad a tus estancias puedes optar por un aspecto rústico y arenoso, metalizado, de efecto estuco o marmorizado.

En conclusión, la elección de qué tipos de pintura para pared utilizar es vital a la hora de definir la línea decorativa de tu hogar. Con buena información al respecto te será más fácil acertar en tu decisión, ¿qué opinas?. Las opciones son infinitas, ¡a pintar se ha dicho!

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